domingo, 11 de noviembre de 2018
Canto estéril
El astronauta ve en el fondo del microondas
cómo se cocina su tostada
cuando un meteorito le acaricia el hombro
e impacta sobre la Tierra.
Se oye el golpe en el abismo
el astronauta piensa en su casa
y se pregunta si Marta recogió la ropa tendida
antes de que se le impregne la suciedad volcánica
mientras la corteza de su tostada se quema.
Y en una realidad paralela
donde no existe el maltrato animal
el gato de Schrödinger juega en el patio
con la punta de sus uñas toca
las plumas de los pájaros que se le cruzan
por encima de sus tres orejas
y en el cielo se dibuja un punto rojo
proyectado por un láser gigante
el gato salta y sale despedido como astronave
propulsado por la fuerza de sus muslos.
Yo me encuentro dentro de una caja de uranio
entre la vida y la muerte
me hicieron una ventanita microscópica
para que vea lo que ocurre allí afuera
tú te quedaste parada a la mitad del mundo
y del tiempo, y de la realidad cuántica
no sabías si ir o venir
entonces te quedaste en el medio
y todavía puedo ver tu esqueleto ahí parado
debajo de esta lluvia de ácido nítrico
levantas la mano huesuda y me sonríes
con tu semblante de cuencas sin ojos.
Y mi caja cada vez se achica más
o soy yo el que se hace grande
mi nuca roza el techo del prisma rectangular
le dedico mis letanías a San Wikipedia
mi hogar se agrieta como el alma
de un infante ultrajado en un baldío
o en una casa de muñecas.
Esto no es una película de Svankmajer.
El Demiurgo es un celestial eyaculador precoz
que vive su sexo a base de Viagra
yo en cambio vivo a base de psicofármacos
y de capitalismo.
sábado, 25 de agosto de 2018
Requiem del florista
Te regalo esta flor que acaba de morir,
la he asesinado para ti, la arranqué del frío jardín de concreto,
del deprimente bosque urbano.
Jasminum officinale, Orquidácea paleonópsica,
tu blanco de ángel se convirtió en blanco de morgue.
Vidrieras que exponen conjuntos variopintos
de cadáveres,
olor a cementerio en las florerías,
sus cuerpos en las tumbas de cristal y porcelana.
Marchítate como una flor,
pero sin tanta gracia.
de cadáveres,
olor a cementerio en las florerías,
sus cuerpos en las tumbas de cristal y porcelana.
Marchítate como una flor,
pero sin tanta gracia.
tu livor mortis delata el pecado de un suicida.
Y el enamorado le entrega a su pareja y le dice,
toma estas difuntas
como símbolo de mi amor necrótico,
una flor muerta
para un espíritu igual de muerto.
Rosácea, Tulipa linifolia, Bellis perennis,
¿ustedes también comparten la mesa del forense?
toma estas difuntas
como símbolo de mi amor necrótico,
una flor muerta
para un espíritu igual de muerto.
Rosácea, Tulipa linifolia, Bellis perennis,
¿ustedes también comparten la mesa del forense?
Agárralas de sus partes íntimas,
estrújalas y escucha como crujen
sus extremidades secas,
despeléchala hasta dejarlas calva,
en tu mano está la víctima
frágil y acabada,
me ama o no me ama.
Margarita inmortal, ¿ya te has muerto?
estrújalas y escucha como crujen
sus extremidades secas,
despeléchala hasta dejarlas calva,
en tu mano está la víctima
frágil y acabada,
me ama o no me ama.
Margarita inmortal, ¿ya te has muerto?
Qué fría se siente la brisa de esta temporada fúnebre.
domingo, 20 de mayo de 2018
Retrato hablado
Allí estaba tirado en la camilla de hospital, el único sobreviviente de la masacre de anoche, apenas respirando, sin saber quién era ni cómo había llegado hasta ahí, lo único que parecía recordar era un rostro, y una decena de cuerpos dispersos a su alrededor. El retratista había llegado y ni bien lo hizo comenzó con su trabajo. El trazo y las descripciones eran firmes, seguras, como si tuviese frente a él la cara del asesino. No titubeó ni una sola vez por muy apagada que estuviese su voz. El retrato quedó completo en un par de minutos, pero cuando los oficiales desenfundaron sus armas ya era muy tarde porque el monitor cardíaco se había detenido.
martes, 8 de mayo de 2018
Danza de las cabras
Como salta la cabra al son de las flautas,
y el sátiro toca y la cabra brinca,
brinca y brinca,
y el sátiro fornica,
en la luminosa noche la danza de las patas.
La melodía suena,
la noche rotunda,
como se queja la vieja muerte moribunda,
en la oscuridad profunda,
la luna está llena.
Como se regocija la cabra macabra,
y la leche, y el semen,
y la humana carne gorgotean
se saborean
¡Hasta la sangre se beben!
Allá en el fondo espera Baco
encara a la comitiva,
a sus orejas guía
la pagana melodía
desde el aquelarre al barranco.
y la leche, y el semen,
y la humana carne gorgotean
se saborean
¡Hasta la sangre se beben!
Allá en el fondo espera Baco
encara a la comitiva,
a sus orejas guía
la pagana melodía
desde el aquelarre al barranco.
Se agarran del cuerno
ritual sempiterno,
las pezuñas se pisan
criaturas salen del Averno,
¡suenan las risas!
las carcajadas del infierno.
ritual sempiterno,
las pezuñas se pisan
criaturas salen del Averno,
¡suenan las risas!
las carcajadas del infierno.
viernes, 12 de enero de 2018
Elucubraciones de un imbécil
Cómo puede uno escribir los versos más inspiradores
cuando se está vacío por dentro.
o puede acaso uno convertir ese vacío en tema
para su próximo poema.
¿Puede existir, acaso, la poesía en prosa?
¿Transformar la falta de inspiración en fuente inspiradora?
¿Puede, acaso, el lector incurrir,
en el abuso que hago de las preguntas retóricas?
preguntas que se supone, el escritor sabe cuáles son
las respuestas,
pero la única respuesta es ‘’no sé’’.
Puede el poeta intentar escribir sobre la belleza de las hojas de un roble,
pero yo no distingo el roble de cualquier otro pino
(si es que acaso, el roble es un pino),
pero sobre todas las cosas,
quién me engañó diciendo ‘’tú eres poeta’’.
Yo, por supuesto.
¿Pueden siquiera considerarse,
las elucubraciones de un imbécil como dignas de leerse?
de ser así, es aquí en este punto,
donde el lector decide si continuar o no.
‘’El vacío puede llenar bastante’’ escribiría,
no sin que la tumba de todos los filósofos revivieran
con las carcajadas de tal disparate
—aunque a Parménides no le viniera tanto en gracia,
como en cólera—.
Sólo escribo si logro ser sincero, todo intento de pretensión me da mal sabor de boca,
y es por eso que me sabe tan bien cuando me insulto.
De entre una metáfora o una personificación,
la sinceridad siempre me viene mejor.
Y puede que las figuras retóricas embellezcan
hasta lo más horrendo —tal cátedra
nos ha ofrecido Baudelaire—
y la sinceridad deja feo lo que ya es.
Cuál es el punto entonces. No sé.
Los únicos paisajes que me obligan a escribir,
son los paisajes de mi interior.
Ojalá fuera tan literal como Neruda en este caso, pero no.
Comprendo a los poetas que escriben de las bellezas
de la naturaleza,
más algunos parecen marchitarla con sus palabras y versos.
Si mi interior fuese comparable a algún paisaje externo
—pienso—,
no podría ser un vergel, ni alguna parcela de Hades,
hasta lo más muerto puede poseer una belleza
digna de describirse,
Pero el vacío…
¿cómo se describe el interior de un agujero negro?
de nuevo pregunto.
Hasta ahora, lo único que he hecho fue prolongar
el trabajo de algo que parece imposible,
al menos para mi escasa habilidad creativa.
El artista no puede crear algo de la nada, así dicen.
Y entonces vuelvo a preguntar,
Escribir cuando se está vacío por dentro,
¿Es posible, acaso?
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